
Cuando una empresa decide renovar su sede en Girona, el primer obstáculo suele ser encontrar la nave o la oficina completamente vacía. Si los reformistas llegan y se encuentran con las mesas de sistema montadas, armarios llenos de archivo o mamparas de melamina que no van a ir a ningún sitio, pierden horas valiosas moviendo cosas antes de poder empezar a picar o pintar. Ese tiempo parado es dinero perdido para quien ejecuta la obra.
Nosotros nos encargamos de retirar todo lo que estorba antes de que entre el equipo de reformas. Sacamos ordenadores, pantallas, sillas y hasta el suelo técnico si lo pedís. En zonas como el Eixample, donde muchos pisos de oficina carecen de montacargas, o en edificios antiguos del Barri Vell con escaleras estrechas, planificamos bien para no bloquear accesos ni dañar elementos comunes. Así, cuando nuestros compañeros de gremio reciben las llaves, ya tienen el espacio limpio y barrido, listo para trabajar sin interrupciones ni sorpresas logísticas.
Tipos de mampara que encontramos en oficinas
En nuestras rutas por el Barri Vell o los bajos de Santa Eugènia, nos encontramos con todo tipo de divisiones. Las mamparas de vidrio con perfil de aluminio son comunes en despachos luminosos, pero exigen un desmontaje delicado para evitar roturas y asegurar la seguridad del personal. En cambio, las de melamina, tan habituales en entreplantas de naves polígonos como Mas Xirgu, se manejan de otra forma: al ser paneles más ligeros, a menudo basta con desencajarlos de sus guías superiores antes de bajarlos.
Los paneles acústicos requieren una atención especial porque suelen estar atornillados directamente a estructuras fijas; hay que identificar cada punto de anclaje sin dañar la pared si el local debe devolver su estado original. También están las mamparas de media altura, esas que separan puestos de trabajo en open space sin llegar al techo. Su montaje suele ser modular, lo que facilita retirarlas pieza por pieza.
Cada sistema tiene su truco. No es lo mismo vaciar una oficina en Montilivi donde priman diseños modernos, que trabajar en un piso antiguo del Eixample sin montacargas, donde sacar grandes lamas de cristal implica planificar cómo bajan por escaleras estrechas. Nosotros evaluamos el tipo de unión —clip, tornillo o adhesivo— antes de tocar nada. Así evitamos sorpresas y dejamos el espacio listo para lo que venga, ya sea una reforma o un nuevo inquilino.
Separar vidrio, aluminio y tablero
En un vaciado de oficina, el caos solo aparece si se deja todo junto. Nosotros separamos cada material hacia su destino real durante la retirada. El vidrio es delicado y, en zonas como el Barri Vell, moverlo sin protección entre escaleras estrechas termina en rotura. Por eso, lo embalamos aparte antes de cargarlo en el camión, asegurando que llegue entero al punto de reciclaje. Lo mismo ocurre con los paneles acústicos o las mamparas: no vale tirarlas al contenedor genérico; tienen su cauce específico para recuperar materia prima.
Al otro lado, aquello que sigue útil tiene una segunda vida clara. En polígonos como Mas Xirgu o Montilivi, retiramos mobiliario en buen estado que muchos clientes prefieren apartar para donación o reutilización interna. Si nos avisan, reservamos sillas, mesas de sistema o cajoneras intactas antes de clasificar el resto. Así evitamos que un armario funcional acabe mezclado con chatarra metálica o madera podrida. Es una cuestión de orden operativo: cada cosa a su sitio desde el minuto uno del trabajo, respetando tanto el entorno como la cartera del cliente.
Mesas de sistema, bancadas y cableado bajo el suelo
Las mesas de sistema y las bancadas con electrificación integrada no son un mueble corriente; traen canaletas, tomas de red y cableado oculto que hay que desmontar con cuidado. En Girona, donde trabajamos a menudo en entreplantas de naves del polígono de Mas Xirgu o en el Parc Científic i Tecnològic de Montilivi, retiramos estos conjuntos pieza a pieza para evitar daños en el suelo técnico si existe. El cableado sobrante se separa según su tipo: lo metálico va al reciclaje y la moqueta o el propio suelo elevado solo se levantan cuando el cliente lo pide expresamente, porque no siempre toca quitarlo.
En edificios antiguos del Barri Vell o en pisos de oficina del Eixample sin montacargas, sacamos estas estructuras por partes pequeñas. No vale arrastrarlas por escaleras estrechas. Primero desconectamos los servidores y ordenadores asociados, tratamos el material informático como residuo electrónico y guardamos el archivo papel aparte si lleva datos personales. Lo que queda útil para reutilización se clasifica antes de cargar. Si el despacho sigue abierto mientras vaciamos una sala concreta, coordinamos el desmontaje del mobiliario técnico fuera de la jornada laboral, incluso los sábados si nos lo autorizas, para no interrumpir el trabajo ni dejar cables colgando en mitad del pasillo.
Coordinación con la empresa de reformas
Si la obra va a tocar paredes o suelos, conviene que nos lo digáis antes de empezar. En el Eixample de Girona, muchos locales son oficinas en pisos antiguos sin montacargas, y retirar mobiliario innecesario solo entorpece el paso de los operarios. A veces, las mesas de sistema o los armarios metálicos se quedan para reaprovecharlos en otra planta; si no los necesitamos nosotros, mejor dejarlos intactos hasta que el contratista decida qué hacer con ellos.
Pactar una fecha concreta para tener el espacio libre ayuda a cuadrar calendarios. No es lo mismo vaciar un despacho entero de golpe que ir por salas mientras el negocio sigue funcionando, algo habitual en gestorías del Barri Vell donde el acceso está restringido. Nosotros entregamos el sitio vacío y barrido, listo para que empiece la reforma. Si queréis donar cierto mueble o trabajar fuera de horario, incluso los sábados, avísanos. Lo importante es que ni la empresa de reformas ni vosotros tengáis sorpresas de última hora con materiales que deberían haber salido hace días.
Oficinas abiertas durante la reforma de la planta
Que la reforma de una planta no pare el trabajo diario es posible si vaciamos por zonas. En Girona, con edificios antiguos en el Barri Vell o oficinas sin montacargas en el Eixample, entramos sala a sala. Retiramos mesas, armarios y mamparas mientras el resto del equipo sigue allí. Protegemos siempre los pasillos comunes y el ascensor para evitar roces o manchas en los suelos compartidos, algo clave en naves de Mas Xirgu donde todos usan las mismas vías de acceso.
Si te molesta el ruido o necesitas silencio para atender clientes, lo hablamos antes. Trabajamos fuera de tu horario laboral o incluso los sábados, solo cuando tú lo pidas. Nunca tocamos domingos ni madrugadas. Así, un bufete puede seguir operando entre semana y nosotros completamos el retiro del material ese fin de semana. La oficina queda vacía y barrida, lista para que los albañiles entren a primera hora del lunes, sin que hayas perdido ni un día de facturación.